Agosto, un mes para reconocer el valor de las abejas en México

Cada 15 de agosto se conmemora el Día Nacional de las Abejas en México, una fecha que busca reconocer la enorme importancia de estos pequeños polinizadores para la biodiversidad, la agricultura y la seguridad alimentaria del país.

México es uno de los países con mayor diversidad de abejas en el mundo. Se estima que alberga más de 2,000 especies nativas, muchas de ellas solitarias y completamente inofensivas para las personas. Además de la conocida abeja melífera (Apis mellifera), existen cientos de especies que trabajan silenciosamente polinizando plantas silvestres y cultivos, haciendo posible la reproducción de miles de especies vegetales. Esta labor es tan importante que organismos como la FAO, la CONABIO y la SEMARNAT coinciden en que proteger a los polinizadores es esencial para conservar la biodiversidad y garantizar la producción de alimentos.

Las abejas: pequeñas trabajadoras con un enorme impacto

Cuando pensamos en una abeja, generalmente imaginamos un insecto produciendo miel. Sin embargo, su función más importante no es esa.

Mientras buscan néctar y polen para alimentar a su colonia, las abejas transportan granos de polen de una flor a otra, permitiendo la reproducción de miles de plantas. Este proceso, conocido como polinización, es indispensable para la producción de frutas, verduras, semillas y muchas especies que forman parte de los ecosistemas naturales.

Se estima que cerca del 75 % de los cultivos alimentarios del mundo dependen, al menos en parte, de la polinización por animales, siendo las abejas los polinizadores más importantes.

Sin ellas, alimentos como manzanas, aguacates, calabazas, chiles, tomates, almendras y muchas otras frutas y verduras serían mucho más escasos.

Nuevo León también depende de las abejas

Aunque Nuevo León suele asociarse con zonas semidesérticas y montañosas, el estado alberga una gran diversidad de plantas nativas que dependen de los polinizadores.

Matorrales, mezquites, huizaches, nopales, flores silvestres y numerosas especies de cactáceas reciben la visita constante de abejas durante gran parte del año.

En áreas naturales como la Sierra de Picachos, la Sierra Madre Oriental, el Parque Nacional Cumbres de Monterrey y numerosas zonas rurales, estos insectos contribuyen al mantenimiento de la vegetación que sirve de alimento y refugio para aves, mamíferos y otros insectos.

En otras palabras, proteger a las abejas significa proteger todo un ecosistema.

Datos curiosos que pocas personas conocen

Las abejas esconden habilidades sorprendentes que la ciencia continúa estudiando.

Por ejemplo:

  • Una abeja puede visitar entre 2,000 y 5,000 flores en un solo día.
  • Son capaces de reconocer colores, patrones e incluso recordar la ubicación de las flores más productivas.
  • Se comunican mediante una famosa «danza», con la que indican a otras abejas la dirección y distancia hacia nuevas fuentes de alimento.
  • Algunas especies nativas mexicanas no tienen aguijón, por lo que son completamente inofensivas para las personas.
  • Una sola colonia puede recorrer varios kilómetros diariamente en busca de flores.


Estos comportamientos convierten a las abejas en uno de los insectos con mayor nivel de organización social del planeta.

¿Por qué están disminuyendo?

Durante las últimas décadas, investigadores de todo el mundo han observado una disminución en muchas poblaciones de abejas.

Las principales causas incluyen:

  • pérdida de hábitat;
  • uso excesivo de pesticidas;
  • cambio climático;
  • incendios forestales;
  • enfermedades y parásitos;
  • disminución de flores nativas.


Cuando desaparecen las flores silvestres, también desaparecen las fuentes de alimento para las abejas.

Por eso, conservar áreas naturales y jardines con plantas nativas beneficia tanto a los polinizadores como a toda la fauna que depende de ellos.

¿Cómo podemos ayudarlas desde casa?

Proteger a las abejas es mucho más sencillo de lo que parece.

Algunas acciones recomendadas por especialistas son:

  • Plantar flores nativas que florezcan en distintas épocas del año.
  • Evitar el uso innecesario de insecticidas en jardines.
  • Colocar pequeños recipientes con agua limpia y piedras para que puedan beber sin ahogarse.
  • Conservar árboles, arbustos y vegetación natural siempre que sea posible.
  • No destruir panales si no representan un riesgo; en muchos casos pueden ser reubicados por especialistas.


Cada jardín, balcón o patio puede convertirse en un pequeño refugio para estos importantes polinizadores.

¿Qué hacer si encuentras un enjambre?

Es común que durante primavera y verano algunas colonias busquen nuevos lugares para establecerse.

Si observas un enjambre:

  • Mantén una distancia prudente.
  • No arrojes agua, piedras, humo ni insecticidas.
  • Evita hacer ruido o intentar retirarlo por tu cuenta.
  • Mantén alejadas a mascotas y niños.
  • Solicita apoyo a Protección Civil o al cuerpo de Bomberos de tu municipio para que el enjambre sea retirado de forma segura por personal capacitado.

Las abejas solo suelen defenderse cuando sienten amenazada su colonia.

Un futuro donde las abejas también puedan seguir volando

Las abejas llevan millones de años sosteniendo la vida sobre la Tierra. Su trabajo ocurre casi siempre de forma invisible, pero sus resultados están presentes en cada bosque, cada huerto y en buena parte de los alimentos que llegan a nuestra mesa.

El Día Nacional de las Abejas en México nos invita a cambiar la manera en que vemos a estos pequeños insectos. Más allá de producir miel, son piezas fundamentales para el equilibrio de la naturaleza y para nuestro propio bienestar.

Cuidarlas significa proteger la biodiversidad, fortalecer los ecosistemas de Nuevo León y asegurar que las futuras generaciones continúen disfrutando de la riqueza natural que hoy tenemos. Porque cuando una abeja visita una flor, está haciendo mucho más que buscar alimento: está ayudando a mantener viva la naturaleza.